viernes, 3 de agosto de 2012

El cuento de Agosto

Por fin llegó agosto, que rápido, y luego en un abrir y cerrar de ojos ya estaremos terminando otro año... donde yo vivo comienza esa temporada en la que hace mucho viento y todos los niños salen a volar cometas y hacer competencias. Es un parte del año muy bonita
Este día les tengo un cuento muy especial, uno de esos que no te cansa leer porque son pequeñitos, espero que les guste:


El Perro

El dueño de una tienda estaba poniendo en la puerta un cartel que decía: "Cachorros en venta". Como esa clase de anuncios siempre atrae a los niños, de pronto apareció un pequeño y le preguntó:
¿Cuál es el precio de los perritos? El dueño contestó: Entre treinta y cincuenta dólares.
El niñito se metió la mano al bolsillo y sacó unas monedas. Sólo tengo $2,37. ¿Puedo verlos?
El hombre sonrió y silbó. De la trastienda salió una perra seguida por cinco perritos, uno de los cuales se quedaba atrás. El niñito inmediatamente señaló al cachorrito rezagado.
¿Qué le pasa a ese perrito? preguntó.
El hombre le explicó que el animalito tenía la cadera defectuosa y cojearía por el resto de su vida. El niño se emocionó mucho y exclamó:
¡Ese es el perrito que yo quiero comprar! Y el hombre replicó: No, tú no vas a comprar ese cachorro. Sí realmente lo quieres, yo te lo regalo, El niñito se disgustó y, mirando al hombre a los ojos, le dijo: No, no quiero que usted me lo regale. Creo que vale tanto corno los otros perritos, y te pagaré el precio completo. De hecho, le voy a dar mis $2,37 ahora y cincuenta centavos cada mes, hasta que lo haya pagado todo.
El hombre contestó: Hijo, en verdad no querrás comprar ese perrito. Nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros.
El niñito se agachó y levantó su pantalón para mostrar su pierna izquierda, retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal. Miró de nuevo al hombre y le dijo: Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesitará a alguien que lo entienda.
El hombre se mordió el labio y, con los ojos llenos de lágrimas, dijo: Hijo, espero que cada uno de estos cachorritos tenga un dueño como tú.
En la vida no importa quiénes somos, sino que alguien nos aprecie por lo que somos, nos acepte y nos ame incondicionalmente.


Nos vemos con otra historia :)

domingo, 15 de julio de 2012

EL SUEÑO DEL PONGO - JOSÉ M. ARGUEDAS


Un hombrecito se encaminó a la casa hacienda de su patrón. Como era siervo iba a cumplir el turno de pongo, de sirviente de la gran residencia. Era pequeño, de cuerpo miserable, de ánimo débil, todo lamentable, sus ropas viejas.

El gran señor, patrón de la hacienda, no pudo contener la risa cuando el hombrecito lo saludó en el corredor de la residencia.

-¿Eres gente u otra cosa? -le preguntó delante de todos los hombres y mujeres que estaban de servicio.

Humillándose, el pongo no contestó, atemorizado, con los ojos helados, se quedó de pie.

-¡A ver! -dijo el patrón– por lo menos sabrá lavar ollas, siquiera podrá manejar la escoba, con esas manos que parece que no son nada. ¡Llévate esta inmundicia! -ordenó al mandón de la hacienda.

Arrodillándose, el pongo le besó las manos al patrón y, todo agachado, siguió al mandón hasta la cocina.

martes, 3 de julio de 2012

El día en que Charles Chaplin....

Feliz Julio, una anécdota para hacer recordar...

El día que Charles Chaplin perdió el concurso de “Imitadores de Charles Chaplin”

Durante la primer década del siglo XX Charles Chaplin ganó inmensa popularidad e infinidad de “Chaplinistas” recorrían los circos y teatros ganándose la vida al imitar al genio del humor mudo. Tantos imitadores llevaron a que se cree un concurso nacional en Estados Unidos en el que se premiaba a quien mejor realizara la imitación. Durante uno de sus viajes a San Francisco a Chaplin le llegó la noticia de uno de éstos concursos, y seducido por la idea se inscribió de inmediato. Increíblemente el resultado fue desastroso, no pasó de la primera ronda y los jueces le dieron una de las peores calificaciones de su tanda. En una entrevista realizada para el Chicago Herald el 15 de Julio de 1915 Chaplin relata la historia con gran ironía y comentó que fue: “tentando a darles lecciones de la “caminata de Chaplin”, por pena y también deseando ver la cosa hecha correctamente”. No obstante, para el jurado Chaplin no era suficientemente bueno imitando a Chaplin y el premio fue otorgado a un hombre de nombre Milton Berle.

Felicitaciones, amigo usted imita mejor a Charles Chaplin que el mismo Charles Chaplin 

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