viernes, 3 de febrero de 2012

LA HISTORIA DE NARCISO - OSCAR WILDE

Muchos seguramente habrán escuchado la historia de Narciso, un hermoso joven que todos los días iba a contemplar su propia belleza en un lago. Estaba tan fascinado consigo mismo que un día se cayó y se murió ahogado. En el lugar donde cayó nació una flor, a la que llamaron Narciso.

Pero Oscar Wilde no acababa  la historia de ese modo.

Él decía que ,cuando Narciso murió, llegaron las Oréades, diosas de bosque, y vieron el lago transformado, de un lago de agua dulce que era, en un cántaro de lágrimas saladas.
-¿Por que lloras?- le preguntaron las Oréades.
-Lloro por Narciso- repuso el lago.
-¡Ah, no nos asombra que llores por Narciso!- prosiguieron ellas-. Al fin y al cabo, a pesar de que nosotras siempre corríamos tras él por el bosque, tú eras el único que tenía la oportunidad de contemplar de cerca su belleza.
-¿Pero Narciso era bello? -preguntó el lago.
-¿Quién si no tú podría saberlo? -respondieron, sorprendidas, las Oréades-. En definitiva, era en tus márgenes donde él se inclinaba para contemplarse todos los días.
El lago permaneció en silencio unos instantes. Finalmente dijo:
-Yo lloro por Narciso, pero nunca me di cuenta de que Narciso fuera bello. Lloro por Narciso porque cada vez que él se inclinaba sobre mi orilla yo podía ver , en el fondo de sus ojos, reflejada mi propia belleza.
Es una historia hermosa sin duda.